Traoré debe dar mucho más

El costamarfileño no ganó ningún duelo aéreo en Leganés, cometió excesivos fueras de juego y se mostró demasiado errático a la hora de asociarse

Golaverage.com - Traoré debe dar mucho más -

Traoré trata de controlar un balón ante Rubén Pérez en el partido de Butarque./ ANDREA FERNÁNDEZ

Rubén Díaz Méndez

14/02/2017

• 14:00

Lacina Traoré ha sido la incorporación estrella de Nico Rodríguez, director deportivo del Sporting, en este mercado de enero. Su gran apuesta para responder a la demanda de Rubi de un futbolista "casi top" que permitiera al equipo rojiblanco pegar un salto de calidad en su vertiente ofensiva. El delantero africano ha sido definido por el técnico de Vilassar de Mar como un "muy buen jugador" en la rueda de prensa previa al trascendental choque de Butarque. Y en la comparecencia inmediatamente posterior a derrotar al Leganés, el entrenador catalán, aseguró que "nos puede ayudar muchísimo en la descarga de balones aéreos cuando no podamos salir de la presión del rival y es un jugador que tiene argumentos. Te hace un recorte, se baja el balón cerca del área y se inventa jugadas".

En Butarque, Rubi y su cuerpo técnico, conocedores de que el Leganés iba a presionar el juego posicional de los suyos, urdieron un plan de ataque basado en altas dosis de juego directo hacia el gigante costamarfileño. Buscaban generar segundas jugadas basadas en que el delantero centro cedido por el Mónaco ganara duelos aéreos ante Insúa y Mantovani o dificultara sus despejes para que pudieran ser aprovechados por Moi Gómez actuando como segunda punta o por Isma López y Carmona ocupando espacios por dentro. Amén de que el nueve africano pudiera sacarse un conejo de la chistera en una acción individual de calidad.

El cambio de estilo en el libreto ofensivo gijonés lo prueba que el Sporting solo completó en el encuentro 155 pases y que dos de las tres combinaciones de pases más repetidas fueron la de Lillo hacia Traoré y la de Cuéllar hacia el altísimo punta. La primera se explotó en siete ocasiones y la segunda en cinco. Sin embargo, el rédito obtenido por la escuadra asturiana con esta estrategia fue nulo. Traoré no ganó ninguna de la media docena de disputas aéreas que llevó a cabo sin que mediara una falta o cayera en fuera de juego. En cuatro ocasiones fue superado por Insúa, en una por Mantovani y en otra por Gabriel.

A la media hora de partido, Traoré fue amonestado por Estrada Fernández por dar un codazo en el rostro a Insúa. Ya es su segunda amarilla tras noventa y nueve minutos disputados en la Liga Santander. El costamarfileño corre el serio riesgo de ser una diana fácil para los árbitros porque debido a sus enormes dimensiones le va a resultar muy difícil al saltar, evitar contactar con la cara de sus rivales en alguna ocasión durante los partidos. Porque lógicamente, como cualquier otro jugador, al impulsarse para disputar un balón aéreo, despega los brazos de su cuerpo. Pero, en su caso, al tenerlos tan largos, puede golpear a los contrarios involuntariamente y que los colegiados lo interpreten como una falta merecedora de cartulina.

Algo que Rubi y sus ayudantes - todos ellos hablan inglés perfectamente para comunicarse con Traoré, Cop o Afif - deben ayudarle a corregir rápidamente es su tendencia a cometer fueras de juego y además por bastante distancia. Solo en el primer tiempo de Leganés le fueron señaladas cinco posiciones anti reglamentarias. De lo contrario va a resultar enormemente complicado poder conseguir que el delantero, tal y como ha afirmado el entrenador de Vilassar de Mar, baje balones cerca del área enemiga y se invente una jugada que pueda finalizar en un gol propio o del algún compañero.

Otro aspecto del juego en el que Traoré ha mostrado deficiencias es a la hora de asociarse. En Butarque tan solo entregó a un compañero con acierto el balón en tres ocasiones, mientras que en catorce el pase que intentó fue fallido, un deficiente 17,64% de acierto.

A mediados de febrero y con el Sporting jugándose la vida no hay tiempo para esperar. Si Traoré va a ser el delantero titular en un dibujo táctico con un único punta debe mejorar sin dilación. Dejar sentado en el banquillo a Duje Cop, máximo goleador del equipo con siete dianas, puede ser un riesgo difícil de asumir para el conjunto de Rubi. Pero el paso de las jornadas irá demostrando también si lo que el técnico catalán ha comentado de Traoré, Cop y Castro se cumple. "Tenemos tres nueves muy buenos, cada uno con sus características, Castro, Duje y Traoré, y ahí tendremos que ir utilizándolos en función de lo que creamos. Tenemos la posición muy bien garantizada con ellos".