Un experimento con excelente resultado

Con 0-1 en el marcador ante el Tuilla, Jose Alberto probó a jugar con una defensa de tres y el Sporting B consiguió darle la vuelta al marcador

Golaverage.com - Un experimento con excelente resultado -

Ramón y Carlos en el área en una acción defensiva ante el Tuilla./ ANDREA FERNÁNDEZ

Andrea Fernández

18/05/2017

• 21:20

El triunfo frente al CD Tuilla que puso el broche a la competición liguera permite extraer un buen puñado de lecturas más que positivas. Por un lado, el hambre del Sporting B, que no perdona una victoria aun teniendo el trabajo perfectamente resuelto. Por otro, una nueva confirmación de que el filial rojiblanco no tiene once titulares, sino veintimuchos. Los jugadores menos habituales tuvieron su oportunidad y supieron aprovecharla al máximo, manteniendo el nivel del conjunto. Aunque quizá una de las conclusiones más interesantes venga derivada del cambio táctico que realizó Jose Alberto pasado el minuto setenta y que tuvo mucho que ver con el cambio en el marcador que se iba a producir ipso facto.

Corría el minuto setenta y uno de partido. El Tuilla, por medio de la testa de Marcos Arango, había logrado abrir el marcador y poner el 0-1 dos minutos antes, en una de sus escasos acercamientos al área defendida por Javi Benítez. El Sporting B había jugado mucho más pausado y lejos de la portería tras el paso por los vestuarios, pero Jose Alberto quiso revertir la situación- y de paso el marcador- con un cambio de piezas. Dio entrada a Claudio para darle aún más poderío a la vanguardia rojiblanca y retiró del campo a Riki. Tres zagueros quedaban sobre el campo: Víctor Ruiz, Carlos y Ramón. Los tres zurdos y dos de ellos con una clara vocación lateral.

Jose Alberto reorganizó a su equipo en torno a un 1-3-4-3. Dejó a Carlos como central, con Víctor cerrando la línea por el lado derecho y Ramón por el izquierdo. Por delante de ellos, Luismi y Pedro en la parcela central del campo y Jaime e Isma Cerro en las alas, y aún más adelantados, Rubén, Claudio y Álvaro. Defensivamente, el conjunto gijonés no pasó ningún apuro en los 19 minutos que restaban por disputarse- en buena medida por todo lo que pasaría en el área del Tuilla a continuación; ofensivamente, fue un vendaval. Con la línea de cuatro comiéndose el centro del campo y recogiendo cada balón que caía en la zona y los tres delanteros sabiendo ganarle la espalda a la zaga dinamitera, el 0-1 pasó a ser un 3-1 en cuestión de minutos y los de Jose Alberto dispusieron de un total de cinco situaciones claras de gol, que habrían incrementado más el marcador de no ser por las paradas de Javi Torres.

Era la tercera vez en toda la temporada que el Sporting B veía cómo el rival era quién inauguraba el marcador y la cuarta que se enfrentaba a un marcador adverso. A domicilio, le tocó experimentar ambas situaciones en Ganzábal, donde el Langreo le dio la vuelta al 0-2 de los rojiblancos e instauró un 4-2 que el filial gijonés no logró voltear; y en El Sotón, donde el Lenense se fue al descanso con un 2-0 de ventaja y los de Jose Alberto lo transformaron en un 2-3 tras un segundo tiempo radicalmente opuesto. En Mareo, sólo un rival había sido capaz de adelantarse, el Oviedo Vetusta, que supo también conservar su ventaja hasta el pitido final. Un tipo de situación que puede darse a lo largo de los 180 minutos de una eliminatoria en el play off de ascenso, de ahí la importancia de saber manejarla y disponer de un ‘plan B', como sucedió ante el Tuilla, que contribuya a darle la vuelta.