Mini-sprint antes de la carrera de obstáculos

El Sporting B afronta un tramo de competición propicio para intentar acortar la distancia con la cabeza de la tabla antes del duelo contra el Langreo

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Ramón completa un slalon ante la mirada de Rubén, Cris, Cifre y Chus./ ANDREA FERNÁNDEZ

Andrea Fernández

14/02/2017

• 14:00

Trece finales le restan por delante al Sporting B en su particular carrera de fondo hacia el campeonato de liga en Tercera División. El filial sportinguista ha dejado bien claras sus intenciones, quiere pelear por el trono y lo va a hacer hasta el último aliento. Langreo y Avilés son sus grandes competidores por la pole position en la lucha por el ascenso a Segunda División B y los que, a día de hoy, parten con una ligera ventaja. Pero el enfrentamiento entre avilesinos y langreanos de este pasado fin de semana ha reducido la distancia con el cuadro rojiblanco, que tratará de acercarse aún más al equipo de Hernán Pérez antes de recibirle en el Pepe Ortiz el próximo 12 de marzo.

La victoria frente al UD Llanera en Mareo le ha reportado al Sporting B algo más que tres puntos y reforzar su imbatibilidad como local. El 0-0 que sellaron Avilés y Langreo en su enfrentamiento en el Suárez Puerta ha resultado ser el mejor marcador posible para el cuadro de Jose Alberto, que ha acortado la diferencia de puntos con sus antecesores en la tabla. El UP Langreo, que se mantiene como líder, está ahora a tres puntos, mientras que los de Pablo Lago tienen un colchón de dos puntos con el combinado sportinguista.

La madurez que ha adquirido el Sporting B en las últimas jornadas y el hecho de tener una sola competición en la cabeza tras la eliminación en la Copa Federación son dos armas de mucho peso en la lucha por el trono del grupo 2 de Tercera División. A través de ellas y del buen fútbol que ha demostrado a lo largo de todo el campeonato, el equipo de Jose Alberto pugnará por prolongar su gran dinámica de resultados con la meta de llegar en el mejor momento posible a su siguiente pulso por el primer escalón de la clasificación, el duelo contra el Langreo en Mareo de la jornada 29.

Hasta ese enfrentamiento, el filial sportinguista tiene tres duelos que, sin dejar de ser exigentes, sí son propicios para continuar sumando de tres en tres. En las próximas tres semanas, el Sporting B se enfrentará al Praviano y al Mosconia a domicilio y entre medias recibirá al Tineo en la Escuela de Fútbol de Mareo. El rendimiento como local está fuera de toda duda. Después de doce jornadas en el Pepe Ortiz, el Sporting B ha sido capaz de superar con claridad a todos sus rivales y no se ha permitido un solo momento de duda.

A domicilio, la mejoría en lo que va de 2017 ha sido evidente, con dos triunfos consecutivos lejos de Gijón, uno de ellos tras remontar el 2-0 inicial del Lenense. Mantenerse en esa buena línea es prioritario en lo que resta de competición, no sólo para evitar una nueva escapada del Langreo y el Avilés, también para que las diferencias entre ambos equipos y el filial rojiblanco se vayan reduciendo hasta desaparecer. De ahí que las salidas a Pravia y Grado sean etapas decisivas en la trayectoria de los pupilos de Jose Alberto. Ninguno de los dos campos resultará sencillo de asaltar, pero especialmente duro será el test en Santa Catalina, donde ni el Langreo, ni el Avilés han sido capaces de ganar.

Hacer pleno de nueve puntos es la meta del Sporting B para recibir al UP Langreo con la mínima diferencia de puntos posible con el liderato. Lo mismo tratará de hacer el cuadro azulgrana, que tiene ante sí un tramo de competición ciertamente rocoso. El equipo de Hernán Pérez recibe en el Nuevo Ganzábal al Oviedo Vetusta, quinto mejor visitante de la categoría, y al Llanes y visitará El Rabanal entre medias para batirse con un Covadonga que no quiere descolgarse de la batalla por la cuarta posición. En ese mismo período, el Real Avilés jugará a domicilio contra el Atlético Lugones y disputará dos duelos seguidos en el Suárez Puerta ante el Club Siero y el Marino de Luanco. La lucha en la cúspide de la clasificación se pone al rojo vivo en un sprint final donde los puntos valen el doble y donde los tropiezos pueden resultar definitivos.