Cuatro en uno

En El Rabanal, Jose Alberto apostó por una nueva variante en su once dando cabida a cuatro de los cinco mediocentros convocados

Golaverage.com - Cuatro en uno -

Pedro, Cris, Nacho y Mateo coincidieron por primera vez en un mismo once inicial./ ANDREA FERNÁNDEZ

Andrea Fernández

18/04/2017

• 13:00

La novedad más llamativa que presentó el Sporting B en su visita al Covadonga en el complejo deportivo de Los Castañales fue sin duda su alineación. No por el dibujo, un 1-4-3-3 que ya se ha visto muchas veces en el filial sportinguista, sino por la presencia de cuatro mediocentros en el once titular: Mateo, Cris Salvador, Pedro y Nacho Méndez. Sorprendía ver sobre el papel la concurrencia de los cuatro futbolistas en un mismo esquema y surgía la duda sobre su disposición en el verde. Incógnita que quedó desvelada en cuanto el balón estuvo en juego. Mateo cumplió, a la perfección, con su habitual rol como pivote defensivo; Cris Salvador y Pedro ejercieron como volantes por delante; y Nacho Méndez adelantó su posición para ser uno de los alerones de la línea de tres en la vanguardia.

A tenor del marcador final puede parecer que la apuesta salió redonda, pero no sólo por la victoria sportinguista. A pesar de asumir papeles nuevos y de experimentar por primera vez en la temporada una ubicación semejante, los cuatro mediocentros supieron entenderse y lograr que el centro del campo rojiblanco funcionara con la precisión de la maquinaria de un reloj. Mateo era el encargado de darle salida al balón desde atrás, incrustándose entre los dos centrales, Pelayo y Víctor, y permitiendo a la vez la amplitud de los laterales, Cifre y Carlos. Acostumbrado a desarrollar ese rol en el juvenil de División de Honor y con unos cuantos minutos acumulados en Tercera, el pivote avilesino demostró que su crecimiento sigue avanzando a un gran ritmo y que es un jugador mucho más maduro que el que comenzó la temporada.

Por delante de Mateo, Cris Salvador disfrutaba de una mayor libertad de movimientos, algo que pudo aprovechar para poner en práctica una de sus grandes habilidades, la visión de juego. A través de diagonales hacia las bandas y envíos a la espalda de la defensa, el jugador zamorano originó más de una situación de gol para los atacantes rojiblancos. No se quedó ahí su papel, pues tuvo un ojo puesto también en las labores de contención para echarle una mano a Mateo. A su vera, Pedro Díaz recuperaba la titularidad tras un par de partidos saliendo desde el banquillo y lo hizo completando una gran actuación como catalizador del fútbol gijonés y socio inestimable en el área. Un partido al que le puso el broche con un gran gol de falta directa, el segundo que logra de esa forma esta campaña.

Otro de los futbolistas que hubo de alterar su cometido en el partido fue Nacho Méndez. El luanquín, habitual faro que guía el fútbol del filial desde el mediocampo, se tornó en un puñal por la banda derecha, que desequilibró a su par en más de una ocasión, bien moviéndose por fuera o encontrando los espacios por dentro para conducir la jugada hacia su destino final, el área azulona. Las dimensiones del sintético de El Rabanal (98x64m) permitieron a Jose Alberto la reubicación del mediocentro como extremo, una posición que, sin embargo, no le es ajena. En su primera participación con el División de Honor, a las órdenes de Jose Alberto y siendo aún jugador del Liga Nacional, compaginó las actuaciones como mediocentro y extremo izquierdo, aunque en su segundo año acabaría quedándose definitivamente en el centro, bien como volante o como mediapunta.

Nacho Méndez, que va camino de alcanzar los 2.000 minutos en el Sporting B, sería sustituido en el 66' por Rubén, minuto en el que finalizó la simultaneidad de los cuatro mediocentros en un mismo once. Con la entrada de Luismi en el minuto 83 por Cris Salvador, los cinco mediocentros convocados para el duelo dispusieron de minutos ante el Covadonga. La coincidencia de Mateo, Cris, Pedro y Nacho bien podría volver a repetirse en algún momento de los próximos encuentros que afrontará el cuadro de Jose Alberto. Y es que, a la espera de la disputa de la Copa del Rey juvenil, todo apunta a que el pivote avilesino seguirá a las órdenes del segundo entrenador sportinguista. Lo que está claro es que la posición de mediocampista es una de las que mejor tiene cubiertas el Sporting B, a corto, medio y largo plazo, dada la generación que le pisa los talones a la actual.