Djokovic se le escapa vivo a Pablo Carreño

Enorme partido del tenista gijonés que cayó en Montecarlo ante el todopoderoso serbio en tres sets (2-6, 6-4 y 4-6) tras casi dos horas y media

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Pablo Carreño ejecuta un saque durante el torneo de Montecarlo./ Fuente: RTVE.es

Rubén Díaz Méndez

20/04/2017

• 21:30

Hay derrotas en la carrera de un tenista que son pasos en la dirección adecuada hacia grandes victorias futuras. Y la de Pablo Carreño esta tarde en Montecarlo ante Novak Djokovic es una de ellas. El tenista gijonés jugó un partido completísimo ante uno de los grandes dominadores del circuito de la ATP en los últimos tiempos. Incluso llegó a acariciar la posibilidad de sacar para ganar. Fue en el noveno juego del tercer set. Con 4-4 y 30-40 a su favor se le escapó por muy poco una bola, la segunda, que hubiera dejado al serbio tambaleándose sobre el alambre. Pero esa posibilidad se esfumó porque Nole, con infinidad de batallas al máximo nivel de exigencia, logró ponerse 4-5 y luego no dejó reponerse a Carreño para cerrar definitivamente un encuentro trepidante. Pero hasta llegar ahí, después de casi dos horas y media, el ex número uno del mundo tuvo que someterse antes a muchísimos exigentes peloteos con un solidísimo tenista gijonés.

El primer juego del duelo comenzó con Pablo Carreño disfrutando de hasta tres bolas de break ante un Djokovic enormemente dubitativo con el servicio (cometió dos doble faltas). Fueron siete minutos los que necesitó el serbio para ganar su primer punto con sufrimiento. A continuación fue el gijonés en que se vio obligado a salvar dos bolas de break para defender con éxito su saque. En los tres siguientes juegos tanto el serbio como el español impusieron con facilidad con su servicio. Pero en el sexto, Djokovic logró la rotura para ponerse 2-4. La culminó con un gran golpe liftado de revés a dos manos. A partir de ahí el balcánico recordó al tenista sin fisuras que con una confianza insoslayable fue el amo y señor de prácticamente todas las superficies. Lo que le sirvió para labrarse el segundo break del primer set y dejarlo visto para sentencia con un cómodo 2-6.

El segundo set comenzó con Carreño forzando un deuce en el primer juego tras encajar un 40-0, pero en su primera defensa del servicio Djokovic logró rompérselo. Con un set a favor y 0-2 más saque para el serbio, casi la totalidad de la pista de Montecarlo dio por muerto y sepultado al gijonés. Pero el número diecinueve del mundo no es de los entrega la cuchara así como así. En el tercer juego soltó su primera dentellada al número dos del mundo. Le devolvió la rotura de servicio con la bola primera de break de que dispuso. No desaprovechó después su saque para empatar a dos el set. Pablo Carreño fue afinando paulatinamente su táctica de jugar insistentemente sobre el revés a dos manos de Djokovic para dificultarle al máximo que pudiera golpear con su demoledor drive. Así se llegó al quinto juego de este segundo set en el que Djokovic volvió a naufragar con su saque cometiendo otro par de dobles faltas, Pablo lo aprovechó y encadenó su segundo break consecutivo para ponerse por delante (3-2). Djokovic tuvo al juego siguiente un 15-40 para empatar a tres, pero un súper concentrado Carreño no se descompuso y logró salvar esas dos bolas de rotura para ponerse 4-2.

En el séptimo juego del segundo set el tenista gijonés hizo frotarse los ojos a la inmensa mayoría de los espectadores. Remontó un 40-15 de Djokovic desplegando un tenis contundente e irreverente a partes iguales. A esas alturas un dato esclarecedor de cómo estaban comportándose uno y otro es que el serbio había cometido nueve errores no forzados más que el tenista surgido en el Grupo Covadonga (21-12). Reaccionó con el orgullo propio de los campeones Nole rompiendo el saque de Pablo para empatar a uno el partido y luego aprovechando una caña de Carreño con cuarenta iguales para situarse 5-4. Pero al diecinueve del mundo no le tembló el pulso y llevó el duelo al tercer set con un fantástico revés cruzado en una subida defensiva a la red con 40-30 a favor.

La nutrida hinchada de Djokovic empezó a tomar en serio a Pablo Carreño. Habían descubierto de repente a un durísimo competidor de su venerado ídolo. Los cinco primeros juegos discurrieron con ambos jugadores defendiendo con autoridad su servicio. Aunque en el cuarto el tenista afincado en Barcelona tuvo que superar dos situaciones de deuce. Sin embargo, en el sexto juego, Pablo Carreño no fue capaz de sacar adelante un escenario idéntico por culpa de un error en un intento de dejada y por un desafortunado trastabilleo. La pista monegasca explotó celebrando lo que con 2-4 daba por sentado que iba a ser un cómodo triunfo de Novak Djokovic. Se equivocaron de nuevo porque Pablo Carreño sacó a relucir todo su talento para golpear de nuevo al serbio y romperle con una autoridad pasmosa el saque. Algo que hizo extensivo después con su servicio para empatar a cuatro juegos el partido. A continuación llegó su momento de coquetear con la gloria de tumbar a uno de los más grandes de la historia. Unos centímetros le separaron de la posibilidad de sacar para hacerlo. Esta vez, sobre la arcilla de Montelacarlo, Djokovic hizo valer su gigante figura. Pero la sombra de Pablo Carreño se va engrandeciendo cada vez más y parecer estar próxima a poder eclipsar la de cualquier grande en un partido de un Master 1000 más pronto que tarde.